CANCER DE COLON

CCR

 

 

 

 

 

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¿Qué es el cáncer colorrectal?

El cáncer de colon y recto es el tumor maligno más frecuente cuando se consideran ambos sexos de forma conjunta. En el hombre ocupa el tercer lugar tras el cáncer de próstata y pulmón, mientras que en las mujeres ocupa el segundo tras el cáncer de mama. En España cada año se diagnostican más de 28.000 nuevos casos en España.
A pesar de que en los últimos años han surgido avances importantes en su tratamiento el cáncer colorrectal continua siendo la segunda causa de muerte por cáncer, lo que da lugar a que cada año fallezcan en España más de 150000 personas por esta causa.

La mayoría de estos tumores son esporádicos, es decir, sin que aparentemente exista ningún factor genético que favorezca su desarrollo. No obstante, en un aproximadamente un 25% de los casos, pueden existir factores predisponentes familiares o incluso formas hereditarias debido a enfermedades genéticas, o existir una complicación tardía de una enfermedad inflamatoria intestinal de larga evolución, como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa.

Suele diagnosticarse a los 60-70 años de edad en los casos esporádicos, pero cuando existen antecedentes familiares de esta neoplasia o cuando existe una enfermedad hereditaria, el debut es más precoz.

 

¿Qué factores favorecen la aparición de un cáncer colorrectal?

El desarrollo del cáncer colorrectal viene favorecido por la interacción de diversos factores como la dieta, el estilo de vida y la herencia genética:

  • Dieta: Contribuye en alguna medida al desarrollo del cáncer colorrectal, de modo que el consumo de carne roja, carne cocinada muy hecha o en contacto directo con el fuego se han asociado a un mayor riesgo de sufrir cáncer colorrectal. Por otro lado, una dieta rica en fibra, vegetales, fruta y leche u otros productos lácteos parece ejercer un efecto protector.
  • Estilos de vida: La falta de ejercicio físico, el sobrepeso y la obesidad, el consumo de alcohol y el consumo de tabaco también se han relacionado con una mayor incidencia del cáncer colorrectal.
  • Herencia: La herencia genética juega un papel importante en el desarrollo de cáncer colorrectal. Así, la presencia de antecedentes familiares de cáncer colorrectal se encuentran en la cuarta parte de los casos, debiendo tener especial atención, por su alto riesgo, cuando existen mutaciones genéticas conocidas hereditarias, lo que representa hasta el 5% de los casos.

 

¿Qué síntomas nos deben alertar de un posible cáncer colorrectal?

Aunque en sus primeras etapas el CCR no acostumbra a dar síntomas, las presentaciones más habituales son la rectorragia (emisión de sangre por el recto), la anemia por carencia de hierro, el dolor abdominal o el cambio de ritmo deposicional (ya sea en forma de diarrea o estreñimiento). En otras ocasiones, el diagnóstico se realiza por la existencia de manifestaciones agudas como una perforación del colon o una oclusión y también por manifestaciones crónicas como la aparición de pérdida de peso, pérdida de apetito o cansancio.

 

¿Cómo se diagnostica el cáncer colorrectal?

La colonoscopia es la técnica de elección para el diagnóstico del cáncer de colon y recto. Esta exploración permite observar la totalidad del interior del colon y recto, y obtener muestras (biopsias) de tejido de cualquier lesión identificada para su posterior estudio anatomo-patológico bajo microscopio. Para su realización es necesario efectuar una limpieza del colon mediante la administración de una sustancia evacuante y es aconsejable realizarla bajo sedación.

 

¿Se puede prevenir el cáncer colorrectal?

A parte de una dieta y un estilo de vida saludables, el cribado de cáncer colorrectal, es decir la detección de pólipos o cáncer colorrectal cuando todavía no han dado síntomas, es muy eficaz para prevenir su aparición, o en el caso que se detecte, que las probabilidades de curación sean más altas.

 

¿En qué consiste el cribado del cáncer colorrectal?

El cribado tiene como objetivo detectar el cáncer o los pólipos en una fase precoz, antes de que aparezcan síntomas. La finalidad de las pruebas de cribado es evitar la aparición de cáncer colorrectal mediante la extirpación de los pólipos adenomatosos antes de que degeneren a cáncer. En función del riesgo de cada persona de padecer un cáncer colorrectal, las estrategias de cribado pueden variar:

  • Riesgo medio: La población de riesgo medio son aquellos individuos de edad superior a los 50 años sin otros factores de riesgo para padecer este cáncer (no haber padecido cáncer colorrectal o pólipos en el pasado, y no tener algún familiar con cáncer colorrectal). En estos individuos, las pruebas de cribado más usadas son la detección de sangre oculta en heces cada 12 años, o la colonoscopia cada 10 años. La prueba de sangre oculta en heces permite detectar restos no visibles de sangre en las deposiciones que pueden indicar la presencia de un pólipo o un cáncer colorrectal. Cuando se detecta la presencia de sangre, debe realizarse una colonoscopia. En la actualidad se están iniciando programas institucionales de cribado poblacional.
  • Riesgo moderado: La presencia en la familia de parientes que hayan sufrido cáncer colorrectal aumenta el riesgo de presentar esta enfermedad. En estos casos, la prueba de cribado apropiada es la colonoscopia, y la edad de inicio para realizarla(a partir de los 40 ó 50 años y el intervalo entre pruebas de 5 a 10 años, dependiendo del número de familiares afectos, de la edad al diagnóstico y el grado de parentesco.
  • Riesgo elevado: Los individuos que pertenecen a familias con cáncer colorrectal hereditario (por ejemplo, el síndrome de Lynch o la poliposis adenomatosa familiar) tienen un riesgo elevado de desarrollar cáncer colorrectal. Determinadas características en la presentación de la enfermedad, junto con los antecedentes familiares, pueden advertir de la presencia de una forma hereditaria (edad temprana de presentación del cáncer colorrectal, varios familiares con cáncer colorrectal u otros tumores relacionados como útero, ovario, estómago, vías urinarias, páncreas y cerebro). En estos casos, se recomienda un seguimiento mediante colonoscopias en unidades especializadas.

 

¿Qué pruebas de cribado de cáncer colorrectal existen?

Las pruebas de cribado que disponemos en nuestro medio son las siguientes:

  • Examen de sangre oculta en heces: Se trata de una prueba que detecta la presencia de mínimas cantidades de sangre (no apreciable visualmente) en las heces. Dado que en personas sanas no existe sangre en las heces, su presencia indica la existencia de una lesión en el intestino. La prueba consiste en la toma de una muestra de heces mediante un kit de recogida, y el posterior análisis de la cantidad de hemoglobina de forma automatizada. En el caso de resultado positivo se recomienda la realización de una colonoscopia.
  • Colonoscopia: La colonoscopia permite observar la totalidad del interior del colon y recto, y además extirpar en el mismo acto los pólipos visualizados.

 

¿Se debe realizar una prueba de cribado de cáncer colorrectal?

Si usted tiene 50 años o más y nunca se ha sometido a una prueba de detección precoz de cáncer colorrectal hay diferentes opciones disponibles como ya se ha comentado.

Por otra parte, si usted cree que tiene un mayor riesgo de desarrollar CCR por los antecedentes personales o familiares que se han mencionado anteriormente, es todavía más importante realizar el método de cribado adecuado.

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